Testimonios Unicis – “Nuestra historia de amor”

Mi nombre es Juan y quiero compartir con todos vosotros nuestra historia de amor y cómo conseguimos llegar a estar juntos.

Siempre he estado absorbido por mis obligaciones, desde que estaba en el colegio lo más importante para mi eran los estudios y el deporte. Únicamente sacaba tiempo para ir a jugar algún partido de baloncesto con mis amigos, pero el resto del tiempo lo dedicaba a estudiar y a trabajar.

Al principio tenía suficiente con esto. Terminaba de trabajar, me iba a entrenar un par de horas y luego a casa a continuar estudiando, pero llegó mi 30 cumpleaños y sentí la necesidad de tener a alguien a mi lado. Aunque había tenido relaciones más o menos duraderas, siempre estaban en un segundo plano ya que para mi lo primero era el trabajo y mis estudios.

Al cumplir los 30 sentí la necesidad de comenzar mi historia de amor.

De vez en cuando salía con mis amigos a cenar, en ocasiones íbamos a tomar algo, y conocí a diferentes mujeres, que tampoco conseguían llenar ese vacío que sentía en mi interior. Un buen día, alguien me habló de Unicis y me contó la filosofía que siguen, “el método Unicis”, como él lo llamaba. Pasó un tiempo hasta que me decidí y finalmente fui a una de sus oficinas, a solicitar información de su agencia matrimonial.

Su forma de trabajar me pareció muy seria y lógica. No se trata de un catálogo, en el que elegir pareja a través de una fotografía. Su principal meta es conseguir parejas duraderas, felices y en sintonía. Realicé la entrevista inicial sin pensármelo dos veces y me fui a casa a esperar la llamada de Unicis.

Casi dos semanas después de realizar la entrevista, me suena el teléfono y me proponen conocer a una chica de mi edad, con un nivel cultural muy similar al mío y les digo que si, que por mi parte no hay inconveniente en que nos conozcamos. Cuando llegué a la cafetería en la que habíamos quedado, me encuentro con una mujer muy atractiva y elegante, muchísimo más culta que yo pero, por alguna razón que aún no he conseguido entender, la cosa no fue como esperábamos ninguno de los dos. Nos despedimos y nos deseamos suerte en nuestra búsqueda del amor.

Fui a la agencia Unicis a contarles lo que había ocurrido, supongo que igual que ella, y me dieron ánimos para continuar adelante. “No siempre se encuentra el amor a la primera de cambio y hay que seguir intentándolo por encima de todo”, me dijeron.

Para encontrar el amor es necesario ser constante y desearlo de verdad.

Pasó el tiempo, más o menos un mes, y volvió a sonar el teléfono. En esta ocasión me proponen conocer a Tamara, la mujer con la que vivo esta maravillosa historia de amor. Decidí quedar con ella en una terraza cerca de mi casa, por si acaso la cita volvía a salir igual que la primera vez.

Cuando Tamara se acercó a la mesa, me dejó sin palabras. Su lenguaje corporal indicaba que era una persona muy educada y su cuerpo atlético delataba que le encantan los deportes. Empezamos a hablar y llegó la noche. Cenamos en ese mismo lugar y nos despedimos hasta la semana siguiente.

No paraba de pensar en ella y deseaba volver a verla, algo que nunca me había ocurrido hasta este momento. No sabía exactamente qué es lo que me pasaba pero a día de hoy, viéndolo con perspectiva, sé que ahí se inició nuestra historia de amor.

Llevamos casi cinco años juntos y cada día que pasa estamos más a gusto uno con el otro. Esperamos nuestro primer hijo y sabemos que, sin Unicis, esto no habría sido posible.

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